Desde que se abrió al público la línea 2 del Metro, una avalancha de usuarios ha llenado sus vagones día a día, asegurando un transporte rápido, en condiciones de confort y sin los sobresaltos que conlleva la selva callejera donde las voladoras y el concho se disputan a muerte a los pasajeros.
Con el Metro los usuarios no sufren las experiencias de los manejos temerarios, de cruzar en rojo los semáforos, ni padecen el calvario de estar sofocados, incómodos y expuestos a las múltiples desconsideraciones de choferes malhumorados y encabritados. Seguir leyendo →







