
Las inmundas y horribles cárceles dominicanas van cambiando, paso a paso, dando lugar a los llamados centros de corrección y rehabilitación de los reclusos.
De más de treinta cárceles, once de ellas han sido convertidas en modelo penitenciario y las Naciones Unidas se aprestan a reconocerle este éxito al país.
Bajo la gestión del procurador general Radhamés Jiménez Peña y con el apoyo de un patronato que encabeza el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, esas cárceles son hoy impresionantes centros donde los internos se capacitan, producen para su sustento y apuestan verdaderamente a su regeneración. Seguir leyendo →

