Después de más de cinco años de seguimiento y evaluación a los códigos Procesal Penal y del Menor, la sociedad se ha formado una idea de por dónde cojean ambos marcos jurídicos destinados a disuadir y castigar a los delincuentes.
Lo que falta ahora es ir directamente a los puntos focales y proponer su reforma ante el Congreso.
No se trata de una reforma completa, sino parcial. Que se concentre en aquellos aspectos que, como el de las medidas de coerción y los plazos para reunir las pruebas, así como la reincidencia y el arraigo para fines de libertad condicional, ameritan de un cambio que endurezca las condiciones que hoy lucen concesivas a los delincuentes. Seguir leyendo →

